domingo, 3 de agosto de 2014

Análisis químicos de cerámica calcolítica

Hola a todos. Después de unos días de vacaciones volvemos a la carga. Tal y como reza el título de esta entrada, arrancamos con novedades relacionadas con una de las líneas de investigación sobre la que estamos trabajando en la actualidad: los análisis químicos en cerámicas. Esta apuesta interdisciplinar arrancó ya hace unos años a través de la colaboración entre las Áreas de Arqueología y Química Analítica de la Universidad de Burgos. Varios son ya los trabajos compartidos, los cuales no habrían sido posibles sin la disposición, entusiasmo y buen hacer de la Dra Susana Palmero, a quien varias camadas de arqueólogos van a estar eternamente agradecidos.

La colaboración de la que acabamos de hablar no se ciñe exclusivamente a la cerámica, ni, dentro de ella, se circunscribe a una única metodología y propósito. No obstante, de momento el análisis de pastas es la línea que ha deparado ya resultados que permiten ser publicados en revistas científicas. Este el caso de un artículo que aparece en el Boletín de la Sociedad Española de la Cerámica y el Vidrio  donde se presenta un estudio realizado sobre las cerámicas calcolíticas de la Cuenca Media del Arlanzón. Dentro de los conjuntos cerámicos de este tipo se reconocen similitudes y diferencias que plantean un problema arqueológico que la tipología no ha podido solucionar. Durante el Calcolítico, desde el punto de vista morfotipológico, se reconocen dos conjuntos que se suceden en el tiempo: precampaniforme y campaniforme. Cada uno tiene unos elementos formales definidos y particulares, que se podrán considerar propios de la Cuenca Media del Arlanzón. No obstante, dentro de los yacimientos aparecen piezas con atributos raros en este marco geográfico y que hace plantearse preguntas como ¿realmente son extrañas estas piezas? ¿se han fabricado aquí o proceden de otros lugares? 


Cerámicas representativas de los conjuntos tipológicos del Calcolítico en la Cuenca Media del Arlanzón. Escala gráfica, 10 cm
El análisis químico de pastas tiene capacidades que amplían el alcance de los estudios tecno-tipológicos. Para ello existen distintas técnicas que permiten la reducción a lenguaje estadístico de la composición química de las pastas, lo que posibilita una comparación menos subjetiva en la que entran en juego elementos imperceptibles a través de un análisis macroscópico. Esta comparación permite, más que reconocer el origen de las pastas, identificar grupos con unas características químicas semejantes, que conforman familias dentro de espacios o entornos geológicos determinados. En algunos casos también se reconocen elementos extraños dentro de un escenario concreto cuya composición química se aproximaría más a la de otros lugares. En este sentido, el fin del análisis ha sido dilucidar las características químicas de las cerámicas calcolíticas de la Cuenca Media del Arlanzón, comprobar su similitud o discordancia y contrastar esta información con la procedente de los estudios tipológicos y decorativos. Por esta razón se han muestreado un conjunto de piezas calcolíticas provenientes de distintos yacimientos.


Gráfico representativo del Análisis de Componentes Principales realizado a las muestras

Los resultados muestran aspectos interesantes que han permitido discutir sobre la posible procedencia y los intercambios de las cerámicas calcolíticas en este sector de la Meseta Norte. Estos datos muestran una procedencia mayoritariamente local de las cerámicas junto a elementos intercambiados o ajenos a la Cuenca del Arlanzón, tanto en relación con los conjuntos Precampaniformes como Camopaniformes. En términos arqueológicos, el patrón se puede relacionar con un modelo doméstico de producción en el que se aprovechan de manera mayoritaria los recursos locales pero que integra elementos foráneos de manera puntual. Como dato curioso cabe señalar la presencia de algunas piezas de campaniforrme internacional cuya procedencia parece foránea, y cerámicas decoradas con motivos propios del valle del Ebro cuya fabricación es local... Ambas situaciones abren sugerentes preguntas que esperamos resolver en el futuro.

domingo, 13 de julio de 2014

Primeros TFG defendidos en el Grado de Historia y Patrimonio de la Universidad de Burgos

Esta semana han sido defendidos los primeros Trabajos de Fin de Grado (TFG) de la primera promoción del Grado de Historia y Patrimonio de la Universidad de Burgos. Para quien no lo sepa, la adecuación de las titulaciones universitarias al espacio de educación superior europeo (o Plan Bolonia, como se conoce generalmente) contempla que todos los estudiantes deben presentar un trabajo de investigación al final de sus años de formación para alcanzar su graduación. A través de estos trabajos se tiene que demostrar que los graduados están capacitados para llevar a cabo la labor para la que han sido formados. Es una prueba exigente, que requiere madurez y autoexigencia, por lo que su conclusión es digna de ser valorada. Por eso desde aquí quiero felicitar a todos y cada uno de los alumnos que han logrado superar esta dura prueba: FELICIDADES

En relación con este asunto, quiero hacer una mención especial a los tres trabajos que se han defendido dentro de las líneas de investigación ofertadas por el Área de Arqueología de la Universidad de Burgos. Al tocarme más de cerca, la sensación de orgullo es todavía mayor. Los tres han culminado un esfuerzo que comenzó mucho antes de que se lo exigiera el plan académico, lo que demuestra su compromiso, ganas de aprender y capacidad de trabajo. Estos recién graduados han presentado tres interesantes temas que han desarrollado de manera eficiente, aportando novedades que inauguran nuevas líneas de investigación de las que nos beneficiaremos el resto de los investigadores. Todos tienen en común el estudio de fenómenos arqueológicos vinculados al megalitismo, ya sea de aquellos que se dan en un dolmen en concreto (Arroyal I) o de carácter general, en la Cuenca del Duero.

Monumento megalítico en proceso de excavación: Dolmen de Arroyal I (Alfoz de Quintanadueñas, Burgos)


Eduardo Arancón Torrecilla presentó el trabajo "Estudio de la fauna en el dolmen de Arroyal I" que analiza este tipo de evidencias, algo que resulta una novedad dentro de un dolmen de la Meseta Norte, en relación a los distintos contextos de aparición identificados en este monumento funerario. Hay determinadas evidencias que señalan que la representación faunística en este yacimiento no es azarosa y hay que relacionarla con el ceremonial funerario que pudieron practicar las comunidades neolíticas y calcolíticas que se enterraron allí. Así, por ejemplo, lo señala la desigual distribución por estratos, las frecuencias y porcentajes de las especies representadas que difieren de los lugares domésticos y la presencia diferenciada de regiones anatómicas de aprovechamiento no cárnico.




Alberto Berzosa Ordaz por su parte defendió el trabajo "Los objetos metálicos dentro de los contextos funerarios: el yacimiento calcolítico de Arroyal I". En este yacimiento se recuperaron diferentes objetos metálicos que proceden de distintos estratos. En este caso, la investigación se dirigió a los objetos prehistóricos que fueron encontrados en contextos calcolíticos en posición secundaria y desvinculados de los dos únicos individuos encontrados en conexión anatómica. Por esta razón, es prácticamente imposible dilucidar si su incorporación se hace como ofrenda o como ajuar. El trabajo aporta un riguroso estudio multidisciplinar pues el autor colaboró con la Dra. Susana Palmero del Área de Química Analítica de la Universidad de Burgos en el análisis de la composición de las piezas. Todos los objetos son de cobre casi puro, a excepción de un curioso aro que contiene una importante cantidad de plomo como impureza. La posición secundaria de todos ellos y la baja frecuencia limitan las inferencias que se pueden realizar desde un punto de vista social. Estos objetos metálicos deben relacionare además con el intercambio de materias primas y objetos acabados porque en la zona no hay afloramientos de mineral de cobre.



Natalia García Redondo leyó el trabajo titulado "Elementos rituales y desigualdades sociales en los monumentos megalíticos de la cuenca del Duero". La autora lleva a cabo un análisis de algunas manifestaciones funerarias megalíticas del Neolítico localizadas en la cuenca del Duero. Este análisis tiene como objetivo contrastar las hipótesis que defienden la existencia de desigualdades entre los individuos de estas comunidades. En el trabajo se presentan las distintas alternativas teóricas e interpretativas al respecto para luego discutir los datos procedentes de los monumentos funerarios. En este sentido, los datos procedentes estos contextos (número de individuos, disposición de los restos esqueléticos, objetos incorporados dentro del ceremonial, análisis antropológicos) parecen indicar que en estos lugares no se enterró a todos los miembros de la comunidad ni todos los enterrados recibían la misma consideración. Estas distinciones aluden a las diferencias de estatus de los individuos dentro de las comunidades, relacionadas con el parentesco, con un preferencia en la representación de los adultos masculinos.




Espero que todos estos temas tengan continuidad en un futuro cercano y sean el comienzo de una prometedora vida investigadora. ¡Ánimo!

domingo, 6 de julio de 2014

Necrópolis del Alto Arlanza: hito excepcional de la arqueología de la Alta Edad Media

En la Sierra de Burgos se encuentra un conjunto arqueológico excepcional: las necrópolis medievales del Alto Arlanza. La particularidad del mismo reside en la gran concentración de lugares conocidos con tumbas excavadas en la roca, ubicados sobre pequeños afloramientos de areniscas, en cuyas inmediaciones también es posible encontrar estos de eremitorios o también pequeños templos prerrománicos. Bien es cierto que se conocen necrópolis de este tipo por todo el norte de la península pero la cantidad de hallazgos junto a la peculiaridad tipológica de algunos de ellos como el paisaje donde se integran convierten a estas necrópolis en un bien patrimonial del que merece la pena disfrutar. 

Hasta no hace mucho, la visita a estos lugares prácticamente estaba restringida a andarines y excursionistas que conocían con exactitud la localización de estos peculiares enclaves en medio de los bosques de robles y pinares de la zona. En la actualidad los visitantes cuentan con un espacio donde se ofrece información sobre los yacimientos y se puede emplear como punto de partida de las visitas. Me estoy refiriendo al Centro de Visitantes de las Necrópolis del Alto Arlanza, situado en la localidad de Palacios de la Sierra y que tuve la ocasión de conocer hace poco, tras el interés que me despertó la lectura del post de Zález sobre el conjunto de estelas procedentes de la necrópolis de El Castillo.

Sala de la necrópolis de El Castillo de Palacios de la Sierra. Fuente; Centro de Visitantes de las Necrópolis del Alto Arlanza

Este lugar es de paso obligado para cualquier persona interesada en las necrópolis, pues ofrece en sus tres plantas un contenido didáctico de excelente calidad que se acompaña de la atención profesional, precisa y amable por parte de la responsable del centro, Sonia Llorente. El resultado es una grata experiencia que permite un acercamiento a estos enclaves desde un punto de vista integral, más científico y liberado de la abundante carga de mitos y leyendas que acompañan a estos lugares. Por esta razón, es de agradecer el esfuerzo realizado por las administraciones locales serranas para dar a conocer este espectacular conjunto cuya visita resulta altamente recomendable para todos aquellos interesados en la arqueología funeraria y en la alta Edad Media pero también en un turismo alternativo, cultural, alejado de las masas y ligado a paisajes y entornos naturales.

Breve apunte historiográfico

La mayoría de las necrópolis se conocen a través de las excavaciones de Alberto del Castillo y su equipo en los 70. Aquel primer equipo publicó una serie de trabajos que daban cuenta de las excavaciones que se llevaron a cabo pero ha día de hoy permanecen abiertas muchas de las incógnitas que ya por entonces se manejaban. Por ejemplo, se desconoce con certeza incluso la cronología de la mayoría de ellas, pues las tumbas en muchos casos no han conservado restos que posibilitaran su datación. A través de elementos indirectos, como la documentación histórica, se puede situar su desarrollo dentro del lapso temporal que va del siglo IX al XI; es decir, en plena formación del condado de Castilla.

En la actualidad un equipo de la Universidad de Barcelona ha recogido el testigo y trabaja desde hace unos años en estos enclaves. Esta nueva etapa ya empieza a tener sus frutos a través de la publicación de trabajos de investigación. En esta ocasión el foco amplía su atención de una manera muy acertada no solo al conocimiento exclusivo de las necrópolis sino al poblamiento y estudio de las comunidades aldeanas que se relacionaban con ellas. Al fin y al cabo, estos yacimientos no dejan de ser más que una representación material, en este caso relacionada con los rituales funerarios, de un colectivo humano que vivió en el entorno.

domingo, 29 de junio de 2014

Fechados 17 contextos del calcolítico en el Valle del Arlanzón (Burgos)

Tal y como anuncia el título de esta entrada, gracias a un proyecto financiado por la Fundación Gutiérrez-Manrique, que aportó 6.000 €, se han podido datar mediante AMS 15 contextos del Calcolítico en el Valle del Arlanzón, a los que se sumaron otros 2 posteriormente durante la elaboración de la tesis doctoral del que firma. La necesidad de llevar a cabo un esfuerzo de estas características se basaba en el hecho de que, a pesar de que el conocimiento arqueológico ha aumentado exponencialmente en los últimos años, gracias a la acción de la Arqueología Comercial, la incorporación de dataciones absolutas ha sido prácticamente nula. Por esta razón, se estaba descuidando uno de los ejes básicos de la Arqueología: la determinación temporal precisa de las evidencias encontradas.

Bien es cierto que se disponía en el entorno de algunas fechas radiocarbónicas como las obtenidas de contextos muy específicos (yacimientos en cueva ubicados en un espacio particular, la Sierra de Atapuerca) que contrastan con un gran vacío de dataciones en yacimientos al aire libre. Fuera de las cuevas solo se conocían en el valle Medio del Arlanzón no más de 5 dataciones, una del Neolítico y las otras cuatro del Bronce Final y la Edad del Hierro. Puesto que la mayoría de los yacimientos conocidos (304 de los 306 catalogados) son yacimientos al aire libre, era evidente que había un desequilibrio en la información: una inmensa mayoría de contextos ubicados al aire libre sin dataciones frente a una mínima parte, los vinculados a cuevas, con una amplia información radiométrica. 

Por estos motivos se puso en marcha el proyecto “Dataciones absolutas de contextos calcolíticos de la Cuenca Media del Arlanzón (Burgos)”. Los resultados del mismo, que han sido publicados en la revista Spal esta primavera, han permitido establecer un marco cronológico consistente para la etapa Calcolítica en este sector de la Meseta Norte, aportando sobre los contextos al aire libre una información muy relevante. 


El muestreo se ha llevado a cabo sobre distintos tipos de contextos, intentando abarcar la variedad de situaciones reconocidas: espacios geográficos distintos (páramo–fondo de valle), emplazamientos diferenciados (llano, loma o espigón), materiales con distintas atribuciones (precampaniforme y campaniforme) y orientaciones funcionales diferentes (funerario-doméstico). En concreto se dataron restos humanos de 8 individuos procedentes de tumbas de fosa (entre ellos la mujer enterrada boca abajo de la que ya se publicó un post en su día) o de monumentos megalíticos, junto a restos de fauna (bovinos y ovicaprinos) localizados en antiguos silos rellenos de desechos domésticos y semillas de trigo prehistórico. 

Fecha radiocarbónica de la mujer enterrada boca abajo localizada en Fuente Celada (Quintanadueñas, Burgos)

Las dataciones obtenidas oscilan entre el 3000 cal A.C. y el 1950 cal A.C., lo que determina el rango de duración del Calcolítico en la zona.

Referencia:


Carmona Ballestero, E. (2014): Fechas radiocarbónicas en yacimientos calcolíticos al aire libre de la Cuenca Media del Arlanzón (Burgos), SPAL. 23: 27-48.

jueves, 19 de junio de 2014

Software libre aplicado al registro arqueológico. El programa Piedrac

Dentro de los procedimientos empleados en una excavación arqueológica, el registro de la información sigue ocupando un lugar preeminente ¿De qué sirven todos los restos que hemos recogido si no sabemos de dónde vienen ni con qué objetos se relacionan? Para llevar a cabo este proceso en los últimos años se han ido incorporando distintos sistemas que han ayudado a agilizar y modernizar el proceso de registro. La arqueología, al igual que el resto de la sociedad, se ha visto beneficiada por el desarrollo y la democratización las nuevas tecnologías. En este sentido, los nuevos profesionales, además de dominar los aspectos metodológicos clásicos, han de implementar su formación a través de la adquisición de destrezas y habilidades vinculadas a las nuevas tecnologías. Afortunadamente el acceso a multitud de recursos a través del software libre ha facilitado esta necesidad formativa por varias razones. En primer lugar, porque ya no existe una barrera económica que limita el acceso a determinadas herramientas cuya adquisición resultaba especialmente onerosa. Es el caso de la mayor parte de los programas de diseño gráfico o los vinculados a los SIG. En segundo lugar, se han diseñado multitud de aplicaciones específicas por los profesionales dedicados a la Arqueología. Es decir, la posibilidad de colaborar en el diseño y mejora de los programas de software libre ha posibilitado la resolución de problemas concretos por quienes los padecen e intuyen las soluciones. En ocasiones por muy bueno que sea un programa puede tener limitaciones cuando se aplica a un aspecto muy específico, como puede ser el registro de la documentación arqueológica.

Precisamente, unos de los aspectos que más se ha beneficiado últimamente de estas mejoras ha sido el trabajo de campo. A día de hoy, es posible disponer de sistemas de que permiten la digitalización de los datos mediante un ordenador portátil, notebook o equipo semejante. Por ejemplo, es posible utilizar diversas aplicaciones que permiten diseñar bases de datos relacionales que agilicen esta labor como OpenOffice, que permite la generación de bases de datos relacionales y/o tablas; o lo que es más operativo, herramientas de registro específicamente diseñadas por arqueólogos como Piedrac. Esta herramienta es sumamente intuitiva y fácil de utilizar. Con unos conocimientos básicos de arqueología es posible llevar un registro correcto durante el trabajo de campo. En el Curso que estamos organizando en la plataforma online de la Universidad de Burgos, llamado “La excavación arqueológica 2.0: nuevas herramientas de registro, gestión y flujo de la información” (7-31 julio 2014), ennseñaremos a manejar este herramienta para que quienes se formen en Arqueología puedan aplicarla a sus proyecto.

Captura de pantalla de Piedrac

Este programa permite registrar y consultar casi toda la documentación generada en una excavación arqueológica, integrándola en una única base de datos. En concreto, permite recoger información sobre unidades estratigráficas, restos, muestras, imágenes y coordenadas espaciales. Una ventaja del programa es que permite introducir datos de manera manual, pero también importarlos desde dispositivos de topografía, así como incrustar imágenes y dibujos. Otra de sus virtudes es que la información puede ser presentada en forma de informes en pdf o exportados e otros formatos universales que permiten trabajar con ellos en otras aplicaciones (csv, dxf,…). 



En definitiva, con esta herramienta a día de hoy ya puede realizarse el tránsito del tradicional cuaderno de campo o diario de excavación a la digitalización en tiempo real de los datos de la excavación.